Terminando la jornada en Caquena nos refugiamos en unos corrales de animales para instalar el campamento. Fue la noche más helada que tuvimos deben haber sido unos menos 15 o 17 grados bajo cero a 4500 m s.n.m. Los equipos se apagaron, nuestra agua potable se congelo y los sacos de dormir aguantaron en su límite.

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Scroll to top